Puesta en marcha de la oficina de representación
Para una ejecución efectiva de sus funciones, una oficina de representación debe contar con un equipamiento adecuado, una organización profesional y personal competente. Ofrecemos a nuestros clientes un servicio completo para todo el proceso de puesta en marcha de la oficina de representación, comenzando con la preparación de la oficina en lo referente al equipamiento y el funcionamiento de la oficina en el aspecto técnico.
De acuerdo con la legislación referente al registro y la organización de las actividades de oficinas de representación extranjeras, uno de los documentos a presentar ya al momento de iniciar el proceso de registro es el contrato de alquiler del local de la oficina en un edificio comprendido entre los aprobados por las autoridades locales. Nos encargamos de seleccionar un local adecuado para nuestros clientes, verificamos los títulos de propiedad y la documentación referida a la calificación del edificio en la categoría correspondiente, como asimismo su estado de mantenimiento, y negociamos las condiciones del contrato.
Ante la demanda de nuestros clientes, nos ocupamos de contratar empleados chinos. Controlamos las calificaciones de los postulantes, realizamos entrevistas laborales por nuestra cuenta o junto con representantes del cliente, verificamos el historial laboral de los postulantes y confeccionamos contratos laborales conformes a la legislación local.
Una cuestión esencial para la representación de una empresa extranjera en China es llevar la contabilidad de la oficina en conformidad con la legislación china local y, al mismo tiempo, de una manera aceptable para el departamento contable de la empresa registrante. Una experiencia de varios años en el campo de la contabilidad nos permite recomendar a nuestros clientes estudios contables que se adecuen a sus exigencias y a su perfil y rango de actividades. Estamos igualmente en condiciones de indicar soluciones concretas conducentes a la selección de la forma más adecuada de liquidación de impuestos y a la optimización de las sumas a pagar, y de preparar, con el acuerdo del cliente, las instrucciones correspondientes para un estudio contable.