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14 de junio de 2011

Chongqing y Chengdu al frente del desarrollo del oeste de China

Las ciudades de Chengdu y Chongqing, en China occidental, se están convirtiendo en el nuevo eje del desarrollo económico del país. Alentada por una política oficial de apoyo a la industria local, la región se beneficia además de la pérdida de competitividad de las ciudades costeras, afectadas por el aumento de los salarios, precios inmobiliarios que se disparan y la escasez de mano de obra.

Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, se ha transformado en el centro de la electrónica del oeste de China. Varios grandes nombres de la industria se han instalado allí, entre ellos Intel, Texas Instruments, Dell y Lenovo. Esto podría a su vez persuadir a empresas más pequeñas que proveen componentes para la industria electrónica, hoy concentradas ante todo en Guangdong, a mudarse también al oeste. Otro nuevo vecino en la región es Volvo (comprada el año pasado por el fabricante de automóviles chino Geely), que planea instalar una nueva fábrica dentro de los próximos dos años.

La ciudad de Chongqing y la zona rural circundante, forman uno de los cuatro municipios chinos de rango provincial (ciudades autónomas), situado al este de Sichuan. En los últimos años el municipio ha venido creciendo a tasas bien por encima de la media nacional: según estadísticas oficiales, el PBI de Chongqing creció un 14,9% en 2009, se estima un 16% para el año pasado y el objetivo para el corriente es superior al 13%, el más alto del país si se lo compara con jurisdicciones del mismo nivel. La ciudad procura posicionarse como un polo de la industria avanzada en el oeste del país, por ejemplo a través de la creciente creación de un parque indusrial dedicado a la alta tecnología y los planes para un centro de cloud computing. Varios gigantes de la informática, entre ellos HP y Foxconn, contratista de Apple, han instalado operaciones de fabricación en Chongqing, en algunos casos tras haber abandonado ciudades del este o el sur. Paypal, una filial de EBay, ha anunciado planes para un centro de comercio electrónico en la ciudad.

Una de las principales ventajas de las que gozan las ciudades del oeste frente a Shanghai o Shenzhen son los precios inmobiliarios. Mientras que el alquiler mensual típico de una oficina grade A en Shanghai sobrepasa cómodamente los 200 yuanes (30 dólares) por metro cuadrado, esta cifra baja alrededor de un 60% al trasladarse a Chengdu. Y los precios son aun más bajos en Chongqing, donde se calcula que el alquiler promedio es unas tres veces menor que en Shanghai. Gracias al desarrollo de nuevos distritos de negocios y zonas industriales, el boom inmobiliario sigue creando espacios para el establecimiento de emprendimientos. Sin embargo, a escala nacional, los precios inmobiliarios no dejan de aumentar, a pesar del crescendo de anuncios gubernamentales que prometen controlar los costos habitacionales. De hecho, Chongqing está entre los líderes del aumento del precio de la vivienda, que creció un 29% en 2010, más aún que en Shanghai; es también sin embargo una de las ciudades que han hecho los intentos más decididos de detener la suba de precios, con la introducción de un impuesto inmobiliario (también en los planes para Shanghai) y un programa de vivienda social.

También los salarios son más bajos en Chengdu y Chongqing. En Shanghai, las estadísticas oficiales daban un salario medio de 3896 RMB (600 USD) para el año pasado, más de un tercio superior al de las ciudades del oeste. Los datos para 2009 muestran una media de 2273 RMB (349 USD) para Chengdu y 2580 RMB (397 USD) para Chongqing contra 3566 RMB (549 USD) en Shanghai. Lo que es quizás más importante, China occidental, Sichuan en particular, es la principal fuente de obreros migrantes, indispensables para industrias con altos requerimientos de mano de obra, y cada vez más escasos en la región costera. Desde la óptica de un obrero de Sichuan, cada vez tiene menos sentido viajar cuarenta horas en trenes abarrotados para vivir en condiciones espartanas en ciudades como Shanghai o Shenzhen donde el costo de vida es abrumador. El desarrollo de ciudades como Chongqing o Chengdu está arrebatando el atractivo que todavía puedan tener las ciudades de la costa para un obrero del interior. Una mayor disponibilidad de mano de obra ha sido en efecto una de las razones explicitas para el traslado al interior de varias empresas en los últimos meses. Por otra parte, puede resultar más difícil dar con personal calificado en las ciudades del oeste que en los centros urbanos más desarrollados, donde se encuentran las mejores universidades y los empleos mejor pagos. Tampoco se puede dar por sentado que se pueda encontrar una abundancia de obreros no calificados, ni siquiera en Sichuan. La escasez de mano de obra parece estar extendiéndose hacia el interior, y habrá que ver todavía si la falta de personal que se ha visto este año en el este no se reproducirá en el resto del país.

Aunque los costos son inferiores y el desarrollo se acelera, la logística es un problema más serio para un emprendimiento orientado a la exportaciön en Chongqing o Sichuan que más cerca de la costa. En el país que alberga cuatro quintos de las autopistas con peaje del mundo, el transporte por vía terrestre sigue siendo oneroso, a pesar del desarrollo de la infraestructura. Los costs de transporte como fracción del PBI son más altos en China que en la India, y aproximadamente el doble que en Estados Unidos.