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28 de marzo de 2011

Fabricantes se trasladan al oeste esperando reducir costos laborales

El rápido desarrollo de la infraestructura, en especial de la red ferroviaria, y costos laborales más competitivos están llevando a cada vez más fabricantes a trasladar sus operaciones en las regiones costeras, más desarrolladas, hacia en centro y el oeste del país. Las provincias orientales sufren una fuerte escasez de mano de obra que no deja de hacer aumentar los salarios de los obreros. Los últimos meses han visto traslados importantes, entre ellos los de varios grandes fabricantes extranjeros: las automotrices Ford y Volvo (esta última comprada en 2010 por la china Geely), la farmacéutica Pfizer, con planes en Wuhan, en tanto que ciertos gigantes informáticos, entre ellos HP, Foxconn, el contratista de Apple, y los fabricantes de computadoras taiwaneses Quanta e Inventec, están instalándose en Chongqing, la megalópolis del Oeste de China.

Es cada vez más una política oficial incitar a las industrias a traslaarse a las regiones occidentales en vías de desarrollo. Una directiva del Consejo de Estado del pasado septiembre contaba entre los sectores cuya relocalización favorecería el gobierno los aparatos eléctricos, la industria textil y la del juguete, hoy en día mayormente concentrados en el este y sur del país.Las inversiones gigantescas en infraestructura son ante todo lo que está abriendo camino a estas relocalizaciones. Se esperan inversiones de hasta 3,5 billones de yuanes (530 millones de dólares) en ferrocarriles y una suma similar en autopistas. La red ferroviaria de alta velocidad, que ya es la más grande del mundo, alcanzaría en 2020 una extensión de 16000 km, mayor que el total mundial actual. Tras la entrada en operación de la nueva línea de Cantón a Wuhan, capital de la provincia central de Hubei, el volumen de transporte de mercaderías sobre la vía ya existente se ha duplicado, aprovechando la capacidad liberada por la línea de pasajeros. Los operadores portuarios auguran asimismo un crecimiento del transporte fluvial aguas abajo y han anunciado inversiones en los puertos del Yangtsé. El ritmo sostenido del desarrollo de infraestructura empieza así a eliminar un gran obstáculo para el establecimiento de emprendimientos de fabricación lejos de las provincias costeras.

Pero lo que más atrae del interior es el costo laboral reducido. El salario mínimo puede llegar a ser un 40% mayor en el Este que en el interior del país. Diferencias bastante menos drástica bastan para reducir los márgenes de ganancia en industrias de gran demanda de mano de obra. Los salarios están en aumento en el contexto de una carencia de mano de obra cada vez más aguda. Muchos fabricantes chinos dependen para el grueso de su personal fabril de los migrantes estacionales del interior. Pero la mejora constante de la situación cerca de su lugar de origen disuade a cada vez más de irse tan lejos. En algunas fábricas en Zhejiang no más de la mitad del personal volvió a trabajar después de las vacaciones de Año Nuevo Chino: a medida que el desarrollo de las regiones interiores va creando empleo, las grandes ciudades de la costa a mil kilómetros de distancia seducen cada vez menos. Regiones que han sido tradicionalmente proveedoras de mano de obra no calificada hoy se esfuerzan por retenerla. Las más afectadas son las pequeñas y medianas empresas, algunas de las cuales no han podido reiniciar sus operaciones desde las vacaciones debido a la falta de personal

Sin embargo, el interior tampoco es inmune a la escasez de mano de obra. Tras haber dejado las provincias más ricas en busca de costos más bajos, muchas empresas se encontraron con una mano de obra bastante menos abundante y salarios bien por encima de lo esperado. Como parte de los intentos del gobierno de extender el desarrollo hacia el oeste, se han creado parques industriales en el Sudoeste, en Hubei, Hunan, Yunnan y Guangxi. Se espera así atraer fabricantes, en general taiwaneses y de Hong Kong, que están padeciendo los efectos de la alza de costos en Guangdong. Pero a medida que se cierra la brecha salarial entre regiones y aumenta la demanda de mano de obra, encontrar obreros se está haciendo cada vez más difícil, a pesar de campañas de contratación de gran escala apoyadas por los gobiernos locales.

Para fabricantes de muchos sectores, el centro y el oeste de China podrían ofrecer las mismas ventajas que atrajeron en las últimas décadas enormes inversiones hacia el este del país. Queda por verse si el nivel salarial y la escasez de mano de obra no se nivelarán a lo largo del país. Al mismo tiempo, y a pesar de las mejoras en infraestructura, adquirir componentes y repuestos y realizar envíos de mercadería seguirá siendo más complicado y más costoso estando en el interior que en la costa.